
En la
Casa III, descompone un cubo, primero con planos y después lo gira 90º y lo
superpone consigo mismo. Al final se queda con las intersecciones o sea una
malla de líneas que no puede ser otra cosa que la estructura.
Desde
el punto de vista de este blog, nos interesa ver que ha pasado, o sea comparar
los datos básicos de la estructura original y la recompuesta, donde tenemos dos
retículas estructurales que
se intersectan.
Es un
ejercicio sencillo, que nos va a llevar a una conclusión fácil: Las leyes de la
transformación geométrica tiene que ser compatibles con la lógica de una
estructura porticada.

Continuar Leyendo