martes, 29 de septiembre de 2026

Al-Andalus, una historia que no sabemos contar.

 


Al-Andalus: una historia que es nuestra

Hay una conversación que aparece con frecuencia cuando hablo de Sevilla, de la Alhambra o de la Mezquita de Córdoba.

«Eso lo hicieron los arabes».

La frase parece sencilla. Y, en cierto sentido, contiene una verdad: quienes construyeron aquellos monumentos vivían en sociedades musulmanas, hablaban en buena medida árabe y formaban parte de una civilización islámica.

Pero la frase tiene un problema.

Confunde religión, cultura, poder político, origen familiar y pertenencia histórica. Y, sobre todo, convierte una parte de nuestra historia en algo que sucedió aquí, pero que parece pertenecer a otros.

Yo creo que deberíamos mirar las cosas de otra manera.

Los habitantes de al-Andalus no fueron simplemente una población extranjera que llegó a la península y sustituyó a la que había antes. Hubo conquistadores procedentes de Arabia y del norte de África, por supuesto, pero también hubo una enorme continuidad de las poblaciones que ya vivían en Hispania, además de conversiones, matrimonios y mezclas durante siglos.

Un hispano podía convertirse al islam.

Y convertirse al islam no lo convertía en árabe.

Esta distinción, que hoy parece elemental, se pierde con demasiada facilidad cuando hablamos de nuestra Edad Media.

Por eso tampoco me gusta decir que «los andalusíes eran españoles». España, como realidad política y nacional, pertenece a otra época.

Pero hay otra afirmación que sí me parece perfectamente defendible:

Al-Andalus forma parte de la historia de las poblaciones y del territorio que acabarían formando España.

Y esto cambia completamente nuestra relación con aquel patrimonio.

La Mezquita de Córdoba no es un monumento extranjero que casualmente se encuentra en Córdoba.

La Alhambra no es un monumento extranjero que casualmente se encuentra en Granada.

Son creaciones de una civilización que se desarrolló durante siglos en esta península y que forma parte de nuestra historia.

Y aquí aparece algo que me parece todavía más interesante.

Al-Andalus no era Andalucía.

Identificar ambos conceptos es un anacronismo. Al-Andalus fue cambiando de tamaño y de fronteras durante siglos y llegó a abarcar territorios de gran parte de la península.

Andalucía es otra realidad histórica y territorial, posterior.

A nosotros, los sevillanos, quizá nos interese mantener cierta confusión porque tenemos muchísimo que ganar con ella. Pero la historia es más interesante si no necesitamos apropiarnos de Al-Andalus.

Porque Sevilla ya tiene bastante.

Sevilla fue Hispalis.

Después fue Isbiliya.

Y, tras la conquista cristiana, se convirtió en una Sevilla leonesa, vinculada a la expansión y repoblación de los reinos cristianos occidentales.

Y después ocurrió algo extraordinario.

Sevilla dejó de ser solamente una gran ciudad peninsular para convertirse en una ciudad atlántica.

La ciudad se convirtió en el gran punto de conexión entre Europa y América. La Casa de la Contratación, el monopolio del comercio con las Indias y el Guadalquivir hicieron de Sevilla, durante un tiempo, una auténtica puerta de América.

Mirada así, la historia de Sevilla resulta difícil de encontrar en otra ciudad europea.

Hispalis. Isbiliya. Sevilla leonesa. Sevilla atlántica. Puerta de América.

No son historias que se excluyan.

Son capas.

Y quizá aquí esté la cuestión que más me interesa.

Vivimos en un mundo cada vez más multicultural. Y España posee algo que podría ser una enorme ventaja cultural: una historia en la que conviven, se enfrentan, se mezclan y se suceden tradiciones romanas, germánicas, islámicas, judías, cristianas, mediterráneas y atlánticas.

No hace falta inventar una España multicultural de laboratorio.

La tenemos en nuestra propia historia.

La cuestión es qué hacemos con ella.

Podemos contemplar la Alhambra y decir:

«Eso lo hicieron los arabes».

O podemos contemplarla y decir:

«Esto ocurrió aquí. Forma parte de la historia de este país. Es una de las grandes creaciones de la historia de la península y, por tanto, también de nuestra herencia».

No es lo mismo.

La primera actitud convierte el patrimonio en algo ajeno.

La segunda lo convierte en capital cultural.

Y aquí está la paradoja: quizá durante demasiado tiempo hemos discutido sobre quién tiene derecho a reclamar el pasado cuando deberíamos estar preguntándonos qué podemos hacer hoy con él.

Francia tiene su historia.

Italia tiene la suya.

España tiene Roma, Hispania, los visigodos, al-Andalus, los reinos cristianos, el Mediterráneo, el Atlántico y América.

Y Sevilla, además, tiene la extraordinaria fortuna de haber estado en varias de esas historias.

No necesitamos negar a al-Andalus.

No necesitamos convertir a los andalusíes en españoles del siglo XXI.

No necesitamos tampoco convertirlos en extranjeros.

Basta con aceptar algo mucho más sencillo:

fueron parte de la historia de esta tierra.

Y si esa historia produjo algunas de las obras más extraordinarias de Europa, quizá deberíamos dejar de verla como un problema de identidad y empezar a verla como lo que también puede ser:

una ventaja.

 
Miguel Angel Cobreros Vime
Doctor Arquitecto.


La Guardiana del Río

 


Por qué he escrito una novela policial sobre el Guadalquivir


Todo empezó con un cadáver. No sabía quién era ni qué le había pasado, pero sí que había un río cerca, y que alrededor de él andaban unos personajes sevillanos y uno cordobés. El río, además, me llevaba de Palma del Río a Sanlúcar. Fui escribiendo poco a poco, sin un plan cerrado, y la historia se fue haciendo sola.


Así nació La Guardiana del Río.


Es una novela policial, sí. Pero quien conozca Sevilla sabe que aquí nada se cuenta sin que asome debajo otra ciudad, y otra, y otra más. Confieso que a estas alturas no sé si la trama policial es la excusa para pasear por las capas de historia de la ciudad, o si es al revés. Lo dejo a juicio del lector.


Escribirla me ha divertido mucho. Es un oficio nuevo para mí, y lo he tomado con el gusto de quien empieza tarde y sin prisa. También la he pensado como un legado para mis hijos, mis nietos y algunos sobrinos: que dentro de años sepan cómo miraba yo esta ciudad. No me preocupa que a alguien no le guste. Quien no la disfrute, que deje de leerla.


Los dibujos son míos, en grises, de mi libro Dibujando Sevilla. Cada capítulo lleva uno, elegido más por la atmósfera que por la época. Aquí os dejo una muestra:  





Y para que os hagáis una idea de la voz del narrador, un fragmento del primer capítulo:


Migue Angel Cobreros Vime
Doctor Arquitecto




 

domingo, 20 de septiembre de 2026

Análisis de las superficies de las calles comerciales de Sevilla

En 2024 publiqué un estudio actualizado sobre las superficies comerciales de las principales calles y ejes comerciales de Sevilla, continuando el trabajo iniciado años atrás.

El estudio analiza 19 calles y enclaves y más de 1.000 locales comerciales, con datos de superficies, ocupación y evolución del tejido comercial.


En este enlace se puede ver el artículo completo.



jueves, 17 de septiembre de 2026

Tejido Comercial en barrios periféricos de Seviila.

 






Dedico esta entrada al análisis de la estructura comercial  de cuatro barrios de Sevilla. En otros artciculos he analizado la resiliencia del tejido comercial de barrio frente a comercio online. En este trato de ver en esos cuatro barrios la dependencia de los centros comerciales perifericos.

Vaya por delante que el titulo de la entrada es optimista, en estos cuatro barrios no hay, por razones diversas tejido comercial. Entendido como la existencia de calles comerciales y/o núcleos o zocos comerciales.
El tejido comercial necesita concentración y continuidad.

Bellavista.
Poblacion del barrio. 20,000 habitantes.

La estructura urbanistica del barrio, se basa en parcelas con viviendas unifamiliares entremedianeras, con muy pocos bloques de viviendas. Es un tipo urbanistico que no conforma calles con bajos comerciales. La Avenida de Bellavista es mas una autovia que una avenida y divide mas que une el barrio a su alrededor. 
Si existe un pequeño zoco comercial alrededor del mercado de Abasto.
Por supuesto hay supermercados de barrio, (por ejemplo en la Plaza del Retiro) y otro usos como el deportivo dispersos.
Los precios  de venta varian entre 1,000/1,500 €/m2 muy inferior a la media de la ciudad.

Bellavista depende comercialmente del Centro Comrecial Lagoh.


Cerro- Amate.
Población 90,000 habitantes

La estructura urbanística del distrito es en su mayoría de bloques de viviendas que en muy pocos casos tienen la fachada alineada a calle o avenida. En el Cerro quedan zonas de viviendas entremedianeras, por ejemplo en la calle Ingeniero de la Cierva y la calle Afán de Ribera.
Es un distrito mas que barrio muy desestructurado. Se puede dividir en tres barrios, Amate, Rochelambert y Cerro.

La Avenida de Hytasa es la única  calle de interés comercial del distrito. Hay continuidad, hay diversificación de usos comerciales. Esta en un borde del barrio y aprovecha toda la fachada del antiguo poligono Hytasa. Por lo que realmente no es un eje comercial al que el barrio pueda acudir andando.

Amate y Rochelambert dependen del Centro Comercial los Arcos. Con un pequeño zoco comercial en la calle Paulo Orosio.

Resumiendo:

Avenida de Hytasa, Ingeniero la Cierva y el zoco de Paulo Orosio son estructuras comerciales claras en un distrito muy desestructurado. Los precios de venta son bajos.
Para una población de 90,000 habitantes es evidente la escasez de tejido comercial.
Eso si, quedan los mercados de Abastos y los supermercados de barrio dispersos en el distrito.

Pino Montano.
Población 30,000 habitantes.

Pino Montano está bien estructurado urbanísticamente, una red de bloques de viviendas en manzana cerrada conforman una retícula de calles. La mayoría de los bloques tienen viviendas en planta baja. Solo en los dos grandes bulevares: Mar de Alborán y Paseo de Doñana hay lineas de locales comerciales con cierta ocupación.
La vida comercial del barrio se organiza alrededor del potebnte zoco comercial del mercado de abastos y del Centro Comercial Pino Montano.

Tiro de Linea
Población 6,000 habitantes

El Tiro de Linea no es un barrio periférico. Lo fué antes de la desaparicion de la vía del tren que lo aislaba de la ciudad.
Ahora se integra bien con el Porvenir y Nervión.
Urbanísticamente era y sigue siendo un barrio de viviendas unifamiliares. Con algunas manzanas de viviendas en torno a patio o plaza.
La vida comercial del barrio se organiza alrededor del mercado de abastos y de un núcleo de locales en la calle Almirante Topete. 
De todos las estructuras comerciales que hemos visto esta zona de Almirante Topete y Alfonso Lasso de la Vega es la que me ha parecido de mayor interés comercial.


En los barrios analizados no hay un tejido comercial o calle de barrio que sea un lugar de encuentro de los vecinos, los usos cotidianos independientes del comercio online y del centro comercial esta dispersos y un poco desamparados.







jueves, 10 de septiembre de 2026

Dibujos del verano de 2026

 

 



Iglesia de San Jacinto en Triana. Barroco. Siglo XVIII, Matias de Figueroa.
Las dos espadañas-campanario sirven al doble uso monastico y parroquial.


Constitución, Sevilla. Edificio de Correos y Edificio Aurora de Alvaro Illanes.Siglo XX.
La torre Aurora fue durante décadas el edificio civil mas alto de Sevilla.


Palacio Peñaflor. Ecija. Barroco. Siglo XVIII
Una muestra del esplendor agricola de Ecija en el XVIII.

Catedral Nueva de Cadiz. Barroco. Siglo XVIII.
La cupula dorada mirando al mar sobre el malecón sur.

Mezquita de Cordoba.
Mientras dibujaba, investigaba. La mezquita es un producto especificamente andalusí. La duplicacion de arquerias tipo acueducto romano, los arcos de herradura proceden del arte pre-romanico. a cupula es de nervios entrelazados propios de ejemplos romanicos avanzados. Le pasa como a la Alhambra son anadalusies y después fueron copiadas en Oriente.

Casa de la Moneda, Sevilla. Portada neo-clasica de Van der Borg. Siglo XVIII.

Es un dibujo con varios planos superpuestos y entrecortados.



Bóvedas Goticas.
Dibujo basado en las bóvedas de la Catedral de Sevilla.

Torre de la Iglesia de Nuestra Sra de la Granada de Moguer.
"De cerca parece la Giralda de lejos" Juan Ramon Jimenez.

Pinares de Sancti Petri. Verano de 2026.
Miguel Angel Cobreros Vime. Doctor Arquitecto.

















jueves, 18 de junio de 2026

Sevilla no tiene un puente romano

 



Porque Córdoba tiene un puente romano y Sevilla no?






Pregunta ociosa propia de una tarde veraniega
Pero tiene su hilo.

Resulta que en la época romana Sevilla era un puerto marítimo al Lago Ligustinus. Con mucho tráfico de aceite trigo y minerales.
Pensemos que en aquel momento Cordoba estaba a 100 kilométros del mar.

El río Betis, después Guadalquivir, comenzaba aquí y era navegable aguas arriba, no debia haber obstáculos a la navegación hacia Cordoba y por lo tanto no podía haber puente.

Los almohades refundan el puerto ya fluvial con el mismo tráfico de mercancías
Ponen un puente de barcas a la altura de Triana. Una solución ágil y flexible que duro 7 siglos. Solventaba los problemas de mareas, no necesitaba cimentación y permitía la navegación. aguas arribas de forma transitoria.
 
El resumen puedes ser:

Cauce no consolidado con diferentes ramales dentro de una llanura entre Sevilla y el Aljarafe, inundable. Además el fondo del rio muy fangoso suponía serios problemas de  cimentación.

Serios problemas con las mareas y un puente rígido. de piedra.

Necesidad de navegabilidad aguas arribas.

 
La aparición  de las estructuras metálicas y la consolidación del cauce y fondo del rio permiten la construcción del puente de Triana, y aun así la solución de anillos metálicos del puente es transparente a la marea.
 

Adjunto imágenes de la evolución del cauce del rio en la época romana, almohade y actual






Pd. Un caso similar es el de Bilbao.

miguel angel cobreros vime
doctor arquitecto








sábado, 9 de mayo de 2026

Dibujando Sevilla



Este libro no es solo una colección de vistas, 

sino un análisis trazado a mano

de ocho siglos de evolución urbana.

Dibujando Sevilla propone un viaje

cronológico que comienza en el siglo

XIII, bajo el reflejo almohade de la Torre

del Oro, y culmina en la vanguardia

orgánica del siglo XXI con el conjunto

Metropol Parasol.

Entre la piedra, el ladrillo y la madera,

estas páginas desvelan la geometría de

una ciudad que ha sabido transformarse

sin perder su alma. Una historia

contada trazo a trazo, donde cada dibujo

rescata la memoria de los edificios que

han dado forma al horizonte sevillano